LAS ESTRELLAS DE MAR – RESPONSABLE VS. VÍCTIMA

En un pequeño pueblo de la costa un niño caminaba por el paseo junto al mar. Su paseo se detuvo ante la imagen de un anciano que, desde la barandilla del paseo, mantenía su vista fija hacía un punto de la playa. El niño se acercó curioso y asomó su cabeza entre los barrotes del paseo para ver qué era lo que llamaba la atención de aquel anciano.

Entonces vio infinidad de estrellas de mar que, quizá por algún cambio en la marea, habían quedado varadas en la orilla. Muchas ya habían muerto y otras se apagaban lentamente bajo el sol abrasador… El niño, sin pensarlo, saltó la barandilla, se apresuró hacia la orilla y comenzó a lanzar estrellas al mar. El anciano, que sabía más por viejo que por diablo, dibujó una medio sonrisa y gritó al niño:

“¡Pero, niño!, ¿no te das cuenta de que por más estrellas de mar que lances al mar es imposible detener la catástrofe?…” El niño se paró a pensar por un instante y respondió: “Puede ser, pero ésta que tengo aquí en mis manos –y lanzándola al mar-, ésta se salvará… Y ésta pequeñita, ésta también… y ésta… y ésta…”

 

red starfish in child hand

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2 Comments

  1. No todo está perdido, invita a la esperanza y a que cada ser aporte su esfuerzo y trabajo, sumando el trabajo de todos, todo es posible, y siempre merece la pena, aún cuando los resultados no sean visibles al ojo humano.Muchas gracias.Me encantaría acceder a más historias para educar las emociones… Un abrazo.

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